Fernando José Martínez Alderete
Préstame tu silencio, dulce refugio en el que mi voz se expresa sin perder el sentido de mi mensaje.
Préstame tu silencio, para saber esperar la certidumbre mágica de la potencia que emite un bello roce de tus labios, sin que mi voz desesperada estorbe al flujo de energía amorosa vaciada en el contacto más perfecto de dos bocas.
Préstame tu silencio, para convertirte en el vaso de oro donde recibas mi amor sin exigirte nada, dejando que la ley de la ternura se ponga en acción por si sola.
Préstame tu silencio, de ese modo imprimiré en mi mente un pensamiento revitalizador que impulse a mi cuerpo a creer en mis sentimientos.
Préstame tu silencio transformando mi verbo más cálido en la caricia más suave, gozare de entregarme a ti en el sentir, evitando hablar para aprender a amar.
Préstame tu silencio, así es fácil crear un nuevo modo de amarme a mi mismo, abandonando mi propio placer, encarnándome en ti, siendo una risa viva y satisfecha en tu vida.
Préstame tu silencio, me encantaría explorar el paraíso de tu corazón, omitiendo las palabras que sobran, haciendo del tacto una vocación y del beso un lenguaje permanente.
Me resulta difícil callar tantas formas de seducirte, Me resulta difícil callar tantas formas de seducirte que es necesario el silencio y en consecuencia la magia aparecerá.
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